Y de repente…

Durante estos tiempos; contamos con una serie de colaboraciones en nuestro blog seguimos con nuestro Gerente de Nuevos Negocios, Enrique de Saracho que nos comparte la siguiente reflexión:

Ahora que regresamos gradualmente a Semáforo Naranja e iniciamos una nueva normalidad, hacemos una reflexión de cómo ha cambiado nuestra vida en estos últimos meses. 

Así, de repente, un día despertamos enterándonos que un nuevo virus empezaba a circular en Asia, específicamente en China, pero nunca imaginamos en aquel momento lo que esto implicaría a nivel mundial.

Pasó el tiempo, no mucho, y llegó a nuestro país, con cifras bajas, pero causando en la población miedo, incertidumbre, curiosidad y en algunos casos, la posibilidad de visualizar un cambio dentro de la rutina cotidiana de cada uno de nosotros.

Y de repente, estábamos en casa, adaptándonos a un confinamiento, a una nueva realidad y rutina, acomodando los quehaceres laborales y del hogar para hacer rendir el tiempo, dividiéndolo en múltiples actividades como el trabajo, la casa, la limpieza, los hijos, lo personal, entre otras cosas siempre bajo un factor de incertidumbre o temor a que el COVID llegara a nuestros hogares, entonces llegó el pánico y las formas de consumo empezaron a cambiar.

Así sin pensarlo y de repente estábamos haciendo un consumo masivo vía online, que quizá días antes solo hacíamos de manera selectiva en ciertos artículos, pero ahora la canasta básica llegaba a domicilio y quien salía a un autoservicio, incrementaba su ticket promedio de compra para evitar salir y enfrentarse a esta terrible amenaza.

 

Categorías, Marcas y Productos empezaron a desplazarse, sin imaginar que el abastecimiento pudiera llegar a cero en tan pocos días, así de repente, se acabo el papel higiénico, productos de limpieza, alimentos de primera necesidad y hasta la cerveza que en México es parte de la canasta básica de la población.

 

Sin duda y con el paso del tiempo, estas adaptaciones se han hecho parte de una nueva rutina de vida, con incremento de precauciones, distanciamiento social y un confinamiento que no tiene fecha de fin, que ya lo vemos como algo normal y para algunos como en mi caso, lo vemos como un tiempo de introspección y de oportunidad de mejora; una especie de introspección que de repente no teníamos considerada en un día a día habitual, porque hacia mucho que no conectábamos con nosotros, solo con una vida agitada y acelerada de la cual éramos presas, sin darnos cuenta.

 

En estos días, y de repente,  tal vez podamos ver una nueva luz de esperanza, de llegar a esa “nueva normalidad” que el mundo empieza a vivir, sin dejar de lado las medidas que hemos aprendido en cuestión de higiene y distanciamiento social, con una nueva forma de consumo en donde lo digital seguirá siendo una gran herramienta y en donde el Punto de Venta deberá de innovar ya no por ser vanguardista sin por hacer que los individuos vivan una nueva experiencia alineada a la seguridad, protección y cuidado de ellos y sus familias.

 

Y de repente, hacia allá vamos… sin voltear atrás y buscando un nuevo bienestar.

MP Marketing Group ®
Aviso de Privacidad