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¿Qué es un cliente? Según el Diccionario de la Real Academia Española, es toda aquella “Persona que utiliza los servicios de un profesional o una empresa”. Partiendo de esto, todos hemos escuchado la tan sonada frase "el cliente siempre tiene la razón" y ¿es así ? Creo que sería un tema interminable. He tenido la fortuna de trabajar con todo tipo de clientes, con resultados tanto favorables como no tanto, pero les puedo decir que todos quieren hacer valer al máximo lo que invierten en su actividad promocional. ¿Quién no lo quisiera?

En ocasiones he trabajado con aquellos medianos o pequeños clientes no por su valor , si no por el grado de inversión con el que cuentan, por tal motivo el hacer valer al máximo lo que invierten por su actividad promocional queda corta; esto se traduce en constantes llamadas, correos, visitas al PDV constantes de clientes, familiares, amigos etc, que exigen califican y cuestionan todo lo que ven. Este tipo de clientes nos demandan tanto tiempo que quisiéramos nunca haber dicho sí y cerrar el contrato, cotización, etc

Los clientes "pequeños" nos hacen crecer a partir de experiencia, aprendizajes y nos hacen reflexionar para saber como podemos mejorar.

Terminamos la actividad y decimos "nunca más trabajaré con el/ella"; si bien nuestro tiempo es muy valioso y quisiéramos invertirlo en alguien que no se queja, este tipo de clientes nos recuerdan las bases de todo bien y/o servicio y nos deberían hacer cuestionarnos si nuestras ejecuciones son correctas, nos hacen reflexionar para saber qué o cómo puedo mejorar, o si el resto de nuestros clientes se pusieran a evaluarnos con tanto detalle, reaccionaríamos igual.

Hace poco tuve una situación así, que determinó el tema de este artículo y haciendo un análisis profundo, deberíamos de dar gracias por estos clientes , casi todos son PYMES, compañías mexicanas que deberíamos apoyar y ayudarles a crecer porque así crecemos nosotros, nos hacen evaluar el desempeño de nuestro personal , de ponerles mayor atención, de no caer en conformismo y dinámicas cíclicas diaria de ver el mismo desempeño y por ende los mismos resultados, estos clientes a parte como ejecutivos, gerente, directores nos ofrecen un crecimiento de análisis, negociación , creatividad que nos impulsa a ofrecer mejores alterativas y por ende resultados.

Así antes de arrancar cualquier actividad en la promotoría analicemos:

  • ¿Qué negociamos?
  • ¿Nuestro personal cumple el perfil?
  • Tener todos los materiales necesarios.
  • Si nuestro equipo de supervisores trabajan para cumplir horarios y aseguran que el personal hace su tarea.
  • Cuál es nuestra expectativa de venta.
  • Asegurarnos que tenemos el material necesario.
  • Cómo garantizaremos el control de asistencias.
  • Qué tipo de reporte entregaremos y en qué tiempo.
  • Cuál es nuestra competencia y cómo vamos a enfrentarla
Repito preguntas básicas que muchas ocasiones omitimos y hacen que nuestra actividad no sea la esperada.

Si ya estuviste en esta situación, no queda más que resolver, ofrecer alternativas y si es necesario compensar a los clientes para tener un cierre en paz y satisfactorio.

¿Te ha pasado algo de esto? ¡Cuéntanos tus experiencias!